Tensión en Nueva York: Agente de ICE dispara a un hombre que viajaba con un niño de 5 años

Un operativo de control migratorio en el vecindario de Marble Hill (Nueva York) terminó en un grave incidente armado, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó en el cuello a un conductor en cuyo vehículo viajaba también su hijo de cinco años. Aunque el menor resultó físicamente ileso, el suceso ha provocado una oleada de indignación ciudadana, choques con las fuerzas de seguridad y duras reacciones políticas.

El incidente ocurrió en la tarde del jueves en una zona residencial de Marble Hill, en el límite entre Manhattan y el Bronx. Según los primeros informes y testimonios de residentes locales, varios agentes federales del ICE —algunos vestidos con chalecos de construcción y máscaras que ocultaban su rostro— rodearon el vehículo que conducía Oscar Belgal, ciudadano de origen dominicano, de 28 años.

En circunstancias que aún están bajo investigación por parte del FBI y Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), un agente del ICE descargó su arma de fuego contra el automóvil, impactando a Belgal en el cuello. El vehículo presentó orificios de bala en el parabrisas delantero y ventanas traseras. En el asiento posterior se encontraba el hijo de la víctima, de cinco años de edad, quien afortunadamente no sufrió lesiones físicas.

Belgal fue trasladado de urgencia a un hospital cercano bajo custodia policial, donde fue estabilizado.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió la actuación de sus efectivos argumentando que se trataba de una operación dirigida contra un objetivo prioritario, alegando que el sospechoso contaba con antecedentes y presuntos vínculos con bandas criminales.

El DHS atribuyó la peligrosidad de la intervención a las «políticas de ciudad santuario» de Nueva York, afirmando que estas medidas obligan a los agentes a realizar arrestos en entornos comunitarios e impredecibles.

Por su parte, las autoridades locales y líderes comunitarios condenaron enérgicamente el uso de la fuerza en una zona concurrida y a plena luz del día. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, calificó la situación de «inconcebible y sumamente grave», exigiendo el fin de las operaciones de ICE en la ciudad y señalando los riesgos que estas intervenciones representan para la población civil.

Tras el tiroteo, decenas de manifestantes se concentraron en el lugar del incidente y posteriormente marcharon hacia el hospital donde permanecía el herido, registrándose enfrentamientos con la policía de Nueva York (NYPD) y varias detenciones.

Este suceso reactiva el debate sobre los protocolos de actuación de los organismos migratorios federales en núcleos urbanos denso-poblados, la identificación visible de sus agentes y la protección de los derechos de los menores atrapados en operativos de esta índole.