Una jueza de Ecuador declaró inocentes a los 32 tripulantes de dos barcos pesqueros bombardeados por Estados Unidos en aguas del Pacífico.
Los hombres enfrentaban un proceso por asociación ilícita, después de ser señalados de tener presuntos vínculos con el narcotráfico.
La Fiscalía los relacionó con Los Choneros, una de las principales organizaciones criminales de Ecuador y grupo asociado al Cártel de Sinaloa.
Pero durante el juicio, según el abogado de los tripulantes, no se presentaron pruebas que demostraran esos vínculos.
El defensor Juan Alvia afirmó que tampoco se mostró ningún informe de Estados Unidos que relacionara a sus clientes con investigaciones por narcotráfico o tráfico de combustible.
La sentencia es de primera instancia y todavía puede ser apelada.
Este es el primero de tres juicios que involucran a 88 tripulantes de cinco embarcaciones bombardeadas por fuerzas estadounidenses.
El próximo proceso, contra 46 personas, comenzará este jueves. Un tercer juicio, que involucra a otros 10 tripulantes, fue aplazado hasta el 20 de octubre.
Ahora, la defensa espera que los otros casos tengan el mismo resultado, al considerar que los hechos son similares.
Los tripulantes también evalúan pedir una investigación sobre la destrucción de sus embarcaciones y lo que describieron como un «secuestro» antes de ser entregados a las autoridades ecuatorianas.
El caso ha generado además cuestionamientos internacionales. Human Rights Watch pidió a Estados Unidos y Ecuador explicar la base legal de los ataques e investigar las denuncias de abusos.
Según el Comando Sur de EE.UU., las embarcaciones supuestamente funcionaban como estaciones flotantes para abastecer de combustible a lanchas utilizadas para transportar droga hacia Norteamérica.
La justicia ecuatoriana, sin embargo, concluyó que en este caso no se pudo demostrar la existencia de un delito.




