Las autoridades brasileñas declararon el estado de alerta en la región metropolitana de São Paulo tras el robo de un vehículo que transportaba material radiactivo para uso médico. Aunque el furgón de carga fue localizado posteriormente destruido e incendiado, la peligrosa sustancia sigue desaparecida y representa un grave riesgo para la salud pública.
El furgón fue hallado completamente calcinado por las fuerzas de seguridad en el municipio de Ferraz de Vasconcelos, en el extremo este de la capital paulista. Sin embargo, durante la inspección técnica, los equipos de emergencia comprobaron que el blindaje y el contenedor que albergaba el material radiactivo médico no se encontraban en el interior del chasis quemado.
El cargamento consiste en actinio-225, un radioisótopo altamente inestable utilizado en la medicina nuclear para tratamientos avanzados contra el cáncer. El vehículo que lo trasladaba había sido objeto de un asalto armado en la localidad vecina de Guarulhos por un grupo de delincuentes que, presumiblemente, desconocían la naturaleza letal de la mercancía de uso clínico.
La Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN) y la Secretaría de Salud del Estado han emitido un comunicado urgente y conjunto a la población. Las autoridades advierten de forma estricta que, bajo ninguna circunstancia, se debe tocar, mover o intentar abrir cualquier contenedor metálico sospechoso que sea localizado en la vía pública. La manipulación indebida de este compuesto médico-radiactivo puede provocar quemaduras graves, síndrome de irradiación aguda y consecuencias biológicas potencialmente mortales.
Por su parte, el Departamento Estatal de Investigaciones Criminales (DEIC) de la Policía Civil de São Paulo mantiene desplegado un operativo especial de rastreo. Los investigadores centran sus esfuerzos en los mercados clandestinos de chatarra y en las bandas de la zona para recuperar la carga médica antes de que el contenedor pueda ser fracturado o desechado en áreas residenciales.





