El estado de salud del papa León XIV evoluciona favorablemente y dentro de los parámetros esperados tras someterse el pasado martes a una intervención quirúrgica de urgencia programada en el Hospital Policlínico Gemelli de Roma. Según han confirmado los partes médicos oficiales emitidos por la Santa Sede, al pontífice se le diagnosticó un adenocarcinoma pulmonar, del cual fue intervenido con éxito mediante la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. Menos de 24 horas después de la cirugía, el Santo Padre ya ha comenzado a caminar por su estancia y ha retomado su alimentación habitual.
La alarma saltaba en la mañana del martes 13 de octubre de 2026 cuando la Santa Sede informó del ingreso del Santo Padre en el Centro Médico Gemelli para ser intervenido de un nódulo pulmonar detectado en exámenes recientes. La operación, que se prolongó durante aproximadamente 90 minutos dentro de un procedimiento total de tres horas, fue calificada como un éxito por el equipo médico, liderado por los cirujanos y anestesiólogos del centro.
Posteriormente, los análisis histológicos confirmaron las sospechas previas del equipo médico: la lesión correspondía a un adenocarcinoma pulmonar. Ante esta patología, los cirujanos procedieron a la resección completa del lóbulo inferior derecho del pulmón. A pesar de la conmoción inicial generada en el seno de la Curia Romana y en la comunidad católica internacional, la Santa Sede subrayó que la lesión fue localizada en una etapa temprana, lo que abre un pronóstico clínico optimista.
Primeras horas de posoperatorio: movilidad y normalidad en la dieta
El último informe médico difundido este miércoles por la Oficina de Prensa del Vaticano confirma que la recuperación de León XIV «avanza según lo previsto». Tras pasar la primera noche en la décima planta del Gemelli —el área tradicionalmente reservada para las estancias papales—, las analíticas de sangre y las radiografías de control mostraron parámetros completamente dentro de los rangos normales.
Ajuste de la agenda pontificia y cautela médica
A raíz del proceso quirúrgico y del periodo de recuperación prescrito, que se estima de al menos una semana hospitalaria, la Santa Sede ha cancelado todas las audiencias y compromisos oficiales del Papa hasta el próximo martes 20 de octubre. Las celebraciones litúrgicas de estos días han sido delegadas en altos dignatarios de la Curia Romana.
A pesar del optimismo derivado de la pronta movilidad del pontífice, los especialistas médicos llaman a la prudencia. Las próximas semanas serán determinantes para evaluar el ritmo de cicatrización y la adaptación de su capacidad respiratoria, factores cruciales antes de considerar la reanudación de compromisos internacionales o traslados de larga distancia. Entre tanto, líderes eclesiásticos y mandatarios internacionales han expresado sus mensajes de apoyo y oración por la pronta y completa mejoría del Obispo de Roma.




