Las autoridades ejecutaron a Siavash Jamshidi Kheirabadi, un manifestante acusado de disparar contra policías durante las protestas de enero.
Con este caso, al menos 32 personas han sido ejecutadas por causas relacionadas con las movilizaciones, según las autoridades.
El Poder Judicial iraní afirmó que Jamshidi realizó al menos tres disparos contra agentes en Shahrekord el 8 de enero. Fue condenado por varios delitos, incluido moharebeh, figura legal que significa “enemistad contra Dios”.
Según la agencia judicial Mizan, el Tribunal Supremo confirmó la pena de muerte y posteriormente se completaron los procedimientos legales. Las autoridades no informaron dónde ni a qué hora se llevó a cabo la ejecución.
Durante su detención, según el régimen, fueron incautados una pistola, un fusil M4 y dos cargadores. También lo acusaron de organizar actividades “anti-seguridad” a través de internet.
La ejecución ocurrió solo tres días después de que Irán ejecutara a Ali Hemmati Sistani y Majid Nikandish, detenidos durante las protestas en Mashhad.
Las movilizaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 por el deterioro de las condiciones económicas y posteriormente se extendieron por distintas zonas del país, con reclamos contra el poder clerical.



